miércoles, 21 de noviembre de 2012

Patas arriba


Mi habitación está patas arriba. Todo está mezclado. Las plantas y los libros, las llaves y los calcetines, juguetes de gato y zapatos. Hay cuadernos entre las sábanas, ropa y una almohada llena de tu olor. Me digo que esta semana hago limpieza, pero se me quedan cortos los días, corro a todas partes, llego tarde a todas partes, como deprisa, incluso de pie, mientras cocino y hago alguna que otra cosa. Y mejor no hablar de los exámenes. Aprobados, y por los pelos. Esta vez no es, como siempre, la ley del mínimo esfuerzo. Es que no puedo estirarme tanto y guardo horas para estar contigo. Horas necesarias, horas de ti. El resto de la semana es un trámite, cuando antes era solo tiempo que transcurría a un ritmo uniforme, sin altibajos ni paradas, sin acelerones. Cada día es casi como el anterior, con pequeñas variantes, malas y buenas sorpresas. 
Pero es un día menos para los besos acumulados.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

sábado, 26 de mayo de 2012

Sharing creativity

Arbre de la vida (Jauma & Miruche)

Probando, probando

Experimentando para nuevas portadas, probando técnicas aprendidas de mis alumnos más pequeños en la academia en la que trabajo y pasándomelo bien haciendo planes... El nombre para esta serie podría ser Microscopía.




sábado, 12 de mayo de 2012

Flatmate Stuff. Part I


Independence Cake. I'll take care of you.


Inside all of us. We can freak (out) together.


Cat Power. 7 chances of saving 1 life.


A cover I love

lunes, 27 de febrero de 2012

Garzas

Primera versión de "Garzas". Como no quedé muy satisfecha, la estoy usando para recopilar recetas de cocina ^^. Medidas 21x17 cm.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Más dibujos

(Dibujo a pastel. Vendida. Estoy muy orgullosa de cómo quedó  la libreta montada al final ^^)

martes, 7 de febrero de 2012

Dibujos para decorar libretas

Se aceptan encargos, y los precios dependerán de los materiales utilizados, del tamaño de los cuadernos, agendas, etc. y de la dificultad y complicación de los diseños. Iré poniendo más y mejores fotos, que estas dejan mucho que desear...

(Regalo para Manu. Primer diseño en tinta que monté en una libreta. De aquí surgió la idea de este proyecto)

(Dcha. Regalín pa Carlix; Iqda. Acuarelas. Vendida)

(Dibujo a pastel. Vendida)

viernes, 18 de noviembre de 2011

Resumen de noticias, Silvio Rodríguez



Yo he preferido hablar de cosas imposibles
porque de lo posible se sabe demasiado.
He preferido el polvo así, sencillamente,
pues la palabra amor aún me suena hueco.
He preferido un golpe así, de vez en cuando,
porque la inmunidad me carcome los huesos.





lunes, 12 de septiembre de 2011

Carta


Anoche soñé que Correos me devolvía la última carta que envié, esa que aún no tiene respuesta. Puede que la única respuesta posible sea el silencio. Y en mi propio silencio intento no buscar, no quiero saber si sigo siendo yo, si sigues siendo tú. Es posible sumar el pasado al presente, asimilándolo, dejando atrás lo innecesario, lo inaccesible, lo que duele. Pero hay huellas que se niegan a desaparecer, que sobreviven a base de recuerdos y tozudez... Por eso te saco de mi cabeza mientras suena un blues al que dejo lamer esas dos o tres heridas, ni grandes ni pequeñas, indecisas, que hacen que llore cuando debería reír y viceversa...

Me callo, doy otra calada, vuelvo a sacudirte fuera, muy lejos de mi cabeza.
Es lo mejor cuando no hay respuestas, porque cuando se me pasa la tristeza, a veces no me quedan ni las ganas.

domingo, 14 de agosto de 2011

Nápoles, Erri de Luca y Pino Daniele


Vuelvo a tener entre las manos un libro de Erri de Luca, Non ora, non qui, y cada vez tengo más claro que para mí una obra literaria es aquella que hace que sienta dentro de mí otra vida diferente a la mía, que encuentre dentro de mí a otra persona, a otros seres que también tiemblan, ríen y callan. Puede que no haya otro escritor, otro recolector de palabras en el viento al que sienta tan cercano. Sí, es de una ciudad llamada Nápoles, ciudad donde nací también yo, y cuando habla de ella, cuando la nombra sin nombrarla me la regala como nadie. Ni siquiera tú, con quien la recorrí de la mano, me la diste así. Cuando recorro Nápoles entre las páginas de De Luca, todo es nuevo y a la vez viejo, propio y aun así ajeno, hermoso y brutal hasta límites insospechados. Es como en algunas de las canciones de Pino Daniele que llevé en la memoria toda la infancia y que sigo llevando  porque de ellas ya me es imposible separarme. Era lo que tenía de Nápoles en aquel entonces: un recuerdo lejano y ese disco de Pino, Che Dio ti benedica, año 1993, mis breves ocho años. Luego crecí y pude conocer Nápoles también a través de las palabras de mi madre, gran narradora de sus buenos y malos recuerdos. Mi Nápoles está hecha de fragmentos, como la ciudad misma, francesa, española, griega, romana, cristiana, renacentista... La ciudad que poco a poco voy desmitificando sin querer (no se puede evitar crecer, ver con tus propios ojos y entender) es la que busco en Erri de Luca o en el Pino Daniele de los primeros discos. La última vez que estuve allí me prometí no volver en bastante tiempo. Me asusté del deterioro, de la suciedad, de la indiferencia, de la sensación de estar donde no debía estar, non ora, non qui, de la oscuridad. Pero en este momento siento nostalgia de la luz que me despertaba por las mañanas aquella Semana Santa, de salir al balcón y dejarme sorprender por el mar, ignorando el tráfico cercano, de lavarme la cara con agua fría en el baño azul y blanco de la casa de mi abuela. Siento nostalgia del volcán, que siempre me dice, mientras voy a su encuentro en un tren abarrotado y viejo, "ya estás en casa"...




jueves, 11 de agosto de 2011

De amor y de sombra, de Isabel Allende


Esta es una muy mala opinión de una novela muy buena. Aunque pensaba no escribir nada acerca de ella porque me cuesta mucho expresar mis impresiones sobre las obras literarias que leo, llegando al final del libro este fragmento me hizo cambiar de idea, pero pensé que debía acompañarlo con unas palabras...

En De amor y de sombra se cuenta una de las historias que más me han emocionado en los últimos tiempos. En mi opinión personal influye sin duda alguna la manera en que está escrita. El dominio de Allende a la hora mostrar los puntos de vista, dejando cabida en la voz del narrador a párrafos en estilo indirecto libre que amenizan la lectura; saltando de uno a otro a veces casi sin transición palpable dentro de las escenas, de las situaciones, nos pone entre las manos una historia total, contada a través de las vivencias de tres familias de clases sociales distintas (clase alta venida a menos, clase media-baja y campesinado -también podríamos mencionar la "clase militar"-), a las que las circunstancias de su país unen con diversos lazos (amor, justicia, solidaridad). Me encantó la manera en que Allende va mostrando las relaciones que entre los personajes nacen, crecen, se hacen eternas e irrompibles o desaparecen dejando una huella triste a causa de la muerte. No he podido evitar encariñarme con algunos personajes como Digna Ranquileo, tan fuerte y resignada, o el profesor Leal y su esposa Hilda, exiliados de la gerra civil española, él ferviente luchador por la democracia, ella amnésica voluntaria para sobrevivir al dolor. Los protagonistas, Francisco Leal e Irene Beltrán, amándose con la muerte rondando tan cerca, quizás porque la única manera de sobrevivir es esa. Incluso "el Novio de la Muerte", el Capitán Gustavo Morante, tan severo y perfecto, imponiendo respeto con su sola presencia, pudo al final tocarme la fibra sensible...

En la mente de Morante se estrellaban las palabras de Francisco con otras aprendidas en sus cursos de guerra. Por vez primera se encontraba junto a las víctimas del régimen, no entre quienes ejercían el poder absoluto, y le tocaba sufrirlo donde más le dolía, en esa muchacha adorada, inmóvil entre las sábanas, cuya imagen estremecía su alma como una campana repicando a muerto. No había dejado de quererla ni un solo instante a lo largo de su vida y jamás la amó tanto como en ese momento, cuando ya la había perdido. Recordó esos años creciendo juntos y sus planes de casarse y hacerla feliz. Silenciosamente le fue diciendo todo aquello que no tuvieron ocasión de hablar antes. Le reprochó su falta de confianza en él, ¿por qué no se lo contó? La habría ayudado y con sus propias manos hubiera abierto la maldita tumba, no solo por acompañarla, sino también por el honor de las Fuerzas Armadas. Esos crímenes no podían quedar impunes, porque entonces la sociedad se iba al diablo y no tendría sentido haber tomado las armas para derrocar al gobierno anterior acusado de ilegalidad si ellos mismos ejercían el poder fuera de toda ley y moral. Los responsables de esas irregularidades son unos cuantos oficiales que debían ser castigados, pero la pureza de la Institución está intacta, Irene, en nuestras filas hay muchos hombres como yo, dispuestos a luchar por la verdad, a remover escombros hasta sacar toda la basura y a dejar el pellejo por la patria si fuera necesario. Me has traicionado, amor, tal vez nunca me quisiste como yo a ti y por eso me dejaste sin darme oportunidad de probar que no soy cómplice de esas barbaridades, tengo las manos limpias, siempre actué con buena intención, tú me conoces; estuve en el Polo Sur durante el Pronunciamiento, mi trabajo son las computadoras, las pizarras, los archivos  confidenciales, las estrategias, no he disparado el arma de reglamento excepto en las prácticas de tiro. Creí que el país necesitaba un receso político, orden y disciplina para vencer la miseria. ¿Cómo iba a imaginar que el pueblo nos odia? Te lo he dicho muchas veces, Irene, este proceso es duro, pero superaremos la crisis. Aunque ya no estoy tan seguro, tal vez ya es hora de volver a los cuarteles y restituir la democracia. ¿Dónde estaba yo que no vi la realidad? ¿Cómo no me lo dijiste a tiempo. No era necesario recibir una ráfaga de balas para abrirme los ojos, no tenías que irte dejándome este amor desmesurado y la vida por delante para vivirla sin ti.